
DOMUND 2008
Como Pablo, misioneros por vocación.
(Carta de Monseñor Camilo Lorenzo, Obispo de Astorga).
Este domingo, 19 de octubre, celebramos con toda la Iglesia el DOMUND, o si lo prefieren, la Jornada Mundial de las Misiones. Por el evangelio de Marco sabemos que Jesús antes de subir al cielo confió a los apóstoles esta trascendental tarea: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio” y añade el evangelista que “ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes” (Mc 16,15.20a) Saulo de Tarso caminaba hacia Damasco para perseguir a los cristianos cuando se encontró de forma inesperada con Jesús. Después de un tiempo de reflexión y preparación se une a los apóstoles dedicando toda su vida a anunciar por todas partes a Jesucristo que había nacido en Belén, vivido largo tiempo en Nazaret y los últimos años de su vida los había dedicado a enseñar a todos que tenían que amar a Dios y amar como hermanos a todas las personas. Y después de morir crucificado por amor a los hombres, resucitó. S. Pablo es, sin duda, el mejor modelo del empeño apostólico de todos los tiempos. Por eso el Papa, Benedicto XVI, al cumplirse los dos mil años de su nacimiento, ha proclamado un Año Jubilar para toda la Iglesia. Y por esta razón celebramos el DOMUND de este año con el lema: “Como Pablo, misionero por vocación”. Frase que tiene un doble mensaje: Pablo es misionero por vocación porque Jesús lo llamó y lo envió y, además, todos los católicos lo debemos ser también porque Jesús nos ha llamado y nos ha enviado. El Papa Pablo VI escribió que “evangelizar constituye la dicha y la vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” (EN 14). Y si al contemplar el mundo descubrimos que los que hemos recibido el evangelio de Jesús somos una pequeña parte la población mundial, entendemos que se nos haya dicho que la “Misión se halla todavía en los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio” (RM) Hemos de lograr, por tanto, que toda nuestra Diócesis sea misionera. Incluso, a pesar de la escasez de sacerdotes que sufrimos, no podemos cerrar las puertas sino estimular y ayudar a los que deseen salir a los países de misión para colaborar en la evangelización en otras Iglesias. Así se manifestará el amor a Jesucristo y a aquellos que esperan, incluso sin saberlo, el anuncio de la salvación que Dios les ofrece. Porque hemos de tener bien presente que Jesucristo da pleno sentido a la vida del hombre al colmar sus esperanzas de vivir para siempre, que todos tenemos. La forma más importante de colaborar a la evangelización, la ofrecen plenamente aquellos que se incorporan a la evangelización en otros países que es la más importante, como lo hizo S. Pablo o S. Francisco Javier; pero hay otras dos formas posibles: -La oración perseverante por la conversión de los pueblos de la que es figura destacada Santa Teresa del Niño Jesús. -Y la colaboración económica a fin de que a los misioneros no les falten medios para realizar las obras materiales imprescindibles en el lugar de la misión, socorrer a los más necesitados, cuidar su salud y vivir dignamente. Para que puedan tener cubiertas estas necesidades ruego encarecidamente a los sacerdotes que en todas las comunidades oréis por las misiones y con delicadeza motivéis a los fieles cristianos para que ofrezcan una generosa aportación económica. Toda comunidad debe hacer la colecta en la Jornada Mundial de las Misiones. DOMND. En nombre de la Iglesia universal recibid todos los diocesanos el testimonio de mi gratitud por vuestra colaboración y contad siempre con mi oración.
Camilo Lorenzo, Obispo de Astorga *************

 JORNADA DEL MISIONERO DIOCESANO 2008 “IGLESIA DIOCESANA… ABIERTA A LAS MISIONES” El lunes, 4 de Agosto, se celebró en el Seminario Diocesano de Astorga la Jornada del Misionero Diocesano. Esta convivencia que dedicamos a nuestros misioneros ad-gentes es una invitación a todos los miembros de nuestra Iglesia diocesana con inquietudes misioneras. Allí se dieron cita , además de los protagonistas: sacerdotes, jóvenes, y miembros de los grupos de animación misionera formados en las diferentes zonas de la diócesis , así como todos aquellos que de una forma u otra colaboran con la Delegación de Misiones. Tras la bienvenida, el P. Pablo Seco, misionero del I.E.M.E, en su testimonio, nos hizo reflexionar sobre la Diócesis como semillero de la misión Ad-Gentes, y nos ayudó a ver si somos llamados y enviados a la misión o decidimos nosotros. En otro momento de su exposición nos habló sobre la fuerza y aliento que supone Dios para el que elige el camino de la vida del seguimiento de Cristo. Tanto la Iglesia, como la sociedad debemos aprender unos de otros y mantener una actitud de diálogo como forma de vida, en un continuo dar y recibir. El misionero, como Jesús debe hacerse uno de tantos para comunicar el amor del padre, debe ser maestro y discípulo. En la Misión se debe estar abierto a convivir y a aprender de aquellos a quienes quieres ayudar. Todos seremos misioneros si somos capaces de manifestar en nuestra vida el rostro de Cristo, pues la suma de todos los rostros es el rostro de Dios y también si somos capaces de ensanchar la comprensión del Amor de Dios al conocer a otras gentes y a otras culturas. Una vez celebrada la Eucaristía, presidida por D. Alfonso Linares, Delegado Diocesano de Misiones , dio comienzo la comida fraterna y, al finalizar, el testimonio de los misioneros Ad – Gentes nos acercó un poco a su labor, sus inquietudes y problemas: La H. Delfina dio testimonio de su labor en Rep. Dominicana, La H. María Mayo del Congo, sobre Iquitos nos habló D. Nicolás Juárez, La H. Angelines Miguélez testimonió sobre su misión en Venezuela… Es ésta una de las actividades de la Delegación de Misiones que procuramos programar con más esmero y cariño. El lema: “Iglesia diocesana... abierta a las misiones” es un nuevo recordatorio de que todos pertenecemos a la misión universal de la Iglesia, que todos podemos y debemos apoyar a nuestros misioneros en países lejanos, y que todos debemos ser misioneros, ayudando en la tarea de dar a conocer la Buena Noticia de Cristo por todo el mundo. Todos tenemos la responsabilidad de colaborar en el fomento de las vocaciones para la misión y en la misión universal, tanto en sacerdotes, religiosos y religiosas como seglares, y, como diócesis, hemos de estar abiertos a entregar lo mejor de nuestros miembros en esta tarea, siendo éste uno de nuestros objetivos fundamentales. Como el P. Pablo dijo: si una diócesis no tiene misioneros, ha perdido el sentido de la imagen de Dios. La esencia del cristianismo es el anuncio del mensaje de Jesús, no basta con que yo lo viva, necesito anunciarlo. Hemos de agradecer a todos los misioneros asistentes, al rector y a las Hnas. y colaboradoras del Seminario, a los jóvenes del grupo Cristianos sin Fronteras y a todos los que nos acompañaron en este día, su presencia. Este hermoso día de convivencia nos animará a reunirnos nuevamente el 27 de Julio del próximo año en Ponferrada.  
 Imágenes de la Jornada del Misionero Diocesano 2008 en Astorga.
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